El origen de AMANDRE
“Cada casa, una historia”
AMANDRE quiere decir “abuela” en euskera, y esta es mi manera de homenajear a la mía.
Nace de recuerdos que no se olvidan: el mantel extendido, el pan recién cortado, las servilletas con puntilla y esa forma de cuidar que no necesitaba palabras.
No es solo textil, es una manera de decir “aquí estás en casa”,
de darle valor a los gestos sencillos, a lo que dura y acompaña, de emocionar con lo cotidiano.
Quiero recuperar el lenguaje de las casas vividas:
esas que huelen a bizcocho, a limpio,
y donde siempre había notas que decían:
“He dejado la sopa hecha, ondoloin”,
“Saca el mantel bonito, que es domingo”.
Gracias por dejar que esta historia viaje a tu hogar.
Ojalá cada pieza te acompañe muchos años y forme parte de tus propios recuerdos.
AMANDRE